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Calculadora de Interés Simple

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¿Qué es el interés simple y cuándo se aplica en operaciones reales?

El interés simple es el sistema de cálculo financiero más elemental y antiguo: los intereses se generan únicamente sobre el capital inicial invertido, sin reinvertirse ni acumularse al principal. A diferencia del interés compuesto, donde cada período produce nuevos intereses sobre los intereses anteriores, en el interés simple el rendimiento absoluto se mantiene constante a lo largo de toda la operación. Esta característica convierte al interés simple en el modelo predominante en productos financieros de corto plazo: pagarés bancarios, letras del Tesoro español, préstamos personales sin amortización progresiva, fianzas legales, y la mayoría de operaciones interbancarias inferiores a doce meses.

Fórmula matemática del interés simple

La expresión clásica es directa y memorable: I = C × i × t, donde I representa los intereses generados, C es el capital invertido, i es la tasa de interés expresada en tanto por uno (5 % equivale a 0,05) y t es el tiempo en años. El valor final de la operación se obtiene sumando los intereses al capital base: VF = C × (1 + i × t). Cuando los plazos se manejan en meses o días, basta con expresar t como una fracción anual (meses divididos entre 12 o días divididos entre 365 o 360 según convención bancaria).

Ejemplo práctico: 5.000 € durante 10 años al 5 % anual

Imaginemos una inversión de 5.000 € en un producto que ofrece interés simple del 5 % anual durante diez años:

  • Intereses generados cada año: 250 € constantes.
  • Total de intereses al cabo de 10 años: 2.500 €.
  • Capital final: 7.500 €.

Si la misma operación se calculase bajo régimen compuesto, el capital final superaría los 8.144 €. La diferencia es de aproximadamente 644 € a favor del compuesto. Cuanto mayor sea el plazo y la tasa, más se ensancha la brecha: a 30 años al 8 %, el compuesto multiplica por más de tres el resultado del simple.

Cuándo conviene utilizar interés simple

El interés simple sigue siendo útil para evaluar productos de muy corto plazo donde la diferencia con el compuesto es marginal, y como punto de comparación neutro entre operaciones financieras. También es el método contable habitual para calcular los intereses de demora en préstamos impagados, las indemnizaciones por mora mercantil y las operaciones de descuento comercial de pagarés.

Cómo usar la calculadora de interés simple

La calculadora opera con tres variables. Configúralas según el producto que quieras evaluar:

  • Inversión (€): capital inicial que vas a depositar o invertir. Es el importe sobre el que se calcularán los intereses, sin reinversión.
  • Años: duración total de la operación. Acepta valores decimales (0,5 = seis meses, 0,25 = tres meses).
  • Interés Anual (%): tasa fija que se aplicará cada año. Si el producto te ofrece un TIN del 3 %, introduce 3.

Pulsa "Procesar Simulación" para ver el total final, el capital base inalterado y el beneficio acumulado. El gráfico de líneas muestra la evolución año a año de forma exactamente lineal, ya que cada año genera idéntico interés absoluto.

Preguntas frecuentes sobre el interés simple

¿Por qué los bancos usan interés simple en depósitos cortos?

En plazos inferiores a un año la diferencia entre interés simple y compuesto es prácticamente despreciable, y aplicar el régimen simple simplifica la operativa, la fiscalidad y la comunicación al cliente final del producto.

¿Es legal aplicar interés simple a una hipoteca?

No es la práctica habitual. Las hipotecas en España utilizan el sistema francés de amortización, basado en interés compuesto con cuota constante. El interés simple se reserva a operaciones puntuales o productos sin reinversión automática.

¿Existe el "interés simple compuesto"?

Es un oxímoron financiero. Cuando los intereses se reinvierten al final de cada período, la operación pasa automáticamente a régimen compuesto, por definición matemática.

¿En qué productos se aplica interés simple?

Letras del Tesoro, pagarés bancarios, intereses de demora en deudas impagadas, descuento comercial de pagarés y la mayoría de operaciones bancarias inferiores a doce meses. También es el método contable habitual para calcular indemnizaciones por mora mercantil.

¿Cómo se calcula el interés simple mensual?

Se aplica la fórmula I = C × i × t expresando t en fracción anual: para un mes, t = 1/12; para tres meses, t = 3/12 = 0,25. La tasa i siempre se mantiene anual. Para un capital de 5.000 € al 5 % durante 3 meses, los intereses serían 5.000 × 0,05 × 0,25 = 62,50 €.